
¿Alguna vez te has puesto a pensar en la importancia que tiene tu currículum? Las empresas reciben decenas de CVs al día, y sin embargo, apenas unos cuantos candidatos son seleccionados para asistir a entrevistas y luego ser contratados.
Si estás en busca de trabajo, debes tener en cuenta que tu currículum es la primera impresión que tiene tu futuro empleador de tu persona y, como ya lo sabes, la primera impresión es la que cuenta.
Entonces, ¿cómo puedes hacer de tu CV tu mejor carta de presentación?
Lo primordial es que tu información siempre esté actualizada, especialmente tus datos de contacto. Recuerda que después de que has enviado o entregado tu currículum, tu número de teléfono es la única forma que tiene el departamento de Recursos Humanos de contactarse contigo, así que trata de anotar correctamente tu número de teléfono actual. Si solo incluyes tu número de celular, está pendiente de cualquier llamada en los días posteriores a la entrega de tu CV, ya que una llamada perdida podría hacer la diferencia entre ti y otro candidato. También, si solo das el número de tu casa, pídele a tu familia que apunten los recados de quienes te llaman cuando no estás en casa para que posteriormente puedas corresponder la llamada.
Otro punto muy importante es que tu currículum incluya una fotografía reciente. A veces los jóvenes, por tratar de parecer más a la moda, incluimos la foto de nuestro perfil de Facebook u otra red social, pero recuerda que las empresas están buscando profesionales que trabajen para ellos. Evita a toda costa poner una foto solo porque te ves muy linda o muy guapo en ella, o aquella que te tomaste con el celular o frente al espejo. En su lugar, prefiere una foto de frente, donde se vea claramente tu rostro. Puedes ir a tomártela a un estudio profesional o pedirle a un amigo que te la tome en la comodidad de tu casa, con la pared de fondo, y enfocándote del cuello para arriba. Y, sobre todo, ¡no olvides sonreír
!
En cuanto a la información que incluyes, aparte de tus datos personales (nombres, apellidos, fecha de nacimiento, estado civil, número de DUI, profesión u ocupación, teléfono y correo electrónico), lo más recomendable es que señales tus estudios: a qué universidad asistes, qué carrera estudias, a qué nivel de la carrera te encuentras (ciclo o año académico), y en qué institución obtuviste tu título de bachiller, si fue técnico o general, y en qué año. No hay necesidad de que incluyas hasta en qué jardín de infantes estudiaste cuando eras niño, pero puedes agregar otros estudios que hayas realizado, como seminarios, talleres o diplomados. Siempre ten en mente que a los reclutadores les interesa leer los datos más relevantes, ya que a diario les toca revisar decenas de CVs de distintos candidatos.
Otros datos de interés que debes incluir en tu CV son los idiomas que hablas. Puedes indicar el dominio que posees ya sea en niveles (básico, intermedio, avanzado) o en porcentajes. También puedes hacerlo de acuerdo a lectura, escritura y habla. Por ejemplo: puedes escribir que tienes “lectura avanzada, escritura intermedia y habla básica del idioma inglés”, o solo poner “inglés básico” o “inglés 40%”. Este consejo también aplica para los paquetes computacionales que manejas.
Por supuesto que la parte más importante de tu CV es la experiencia. Opta por ordenarla de la más reciente a la más antigua, señalando claramente cuál era el cargo que desempeñabas, el nombre de la compañía para la que trabajaste y de qué fecha a qué fecha duró la relación laboral. En un punto relacionado, a la hora de escribir tus recomendaciones laborales, asegúrate de que las personas a las que indiques estén en la capacidad de dar una referencia tuya, es decir, que te conozcan y hayan estado familiarizadas con tu trabajo. Además, siempre revisa que sus datos también estén actualizados, para que Recursos Humanos no tenga inconvenientes a la hora de contactarlos.
Recuerda que toda esta información deberás presentarla de la manera más breve y concisa posible. Con una o 2 páginas basta, no hay necesidad de que incluyas la copia de tus documentos, títulos o diplomas (a menos que la oferta laboral para la que estás aplicando lo pida expresamente).
¿Cuál es el mejor consejo que te podemos dar? Jamás mientas en un currículum. No pongas idiomas que no sabes hablar, programas que no sabes usar, estudios que no has aprobado, ni mucho menos trabajos que no has tenido.
La honestidad es una de las características más apreciadas por todo empleador.